
Introducción
En DunaTech, nos apasiona la impresión 3D y sabemos que la elección del filamento adecuado es crucial para el éxito de cualquier proyecto. Después de probar más de 12 tipos de filamentos en nuestro taller, incluyendo el popular PETG estándar y el avanzado filamento 850, hemos recopilado datos reales y experiencia práctica para ayudarte a tomar la mejor decisión. El PETG es ampliamente conocido por su excelente equilibrio entre resistencia y facilidad de impresión, lo que lo convierte en un caballo de batalla para muchos entusiastas. Por otro lado, el filamento 850 se presenta como una evolución, prometiendo propiedades mejoradas como una mayor tolerancia térmica y una reducción significativa del warping. Pero, la pregunta del millón es: ¿realmente vale la pena la inversión extra y el posible ajuste de parámetros para el 850, o el PETG sigue siendo la opción más sensata para la mayoría de las aplicaciones? Vamos a desglosarlo a fondo, analizando cada aspecto para que puedas elegir el mejor filamento para tus impresiones 3D.
PETG vs 850: Comparación detallada para tus impresiones 3D
La elección entre PETG y filamento 850 dependerá en gran medida de las exigencias específicas de tu proyecto, ya que ambos ofrecen un conjunto distinto de ventajas y desventajas en términos de propiedades, facilidad de uso y coste.
Propiedades mecánicas y térmicas: Resistencia y durabilidad
Aquí es donde las diferencias empiezan a ser más evidentes y pueden inclinar la balanza hacia un lado u otro.
- PETG: Este filamento es un campeón en resistencia química y mecánica. Es ideal para piezas que van a estar expuestas a la intemperie, a ciertos productos químicos o que necesitan soportar impactos moderados. En mi experiencia, es el material de referencia para soportes funcionales, carcasas de proyectos electrónicos o piezas de uso diario que requieren cierta robustez. Su rango de temperatura óptima de impresión suele estar entre 230-250°C, y las piezas impresas mantienen su integridad hasta temperaturas de unos 80°C antes de empezar a deformarse.
- Filamento 850: Consideramos el 850 como una evolución del PETG. Su composición mejorada le confiere una mayor rigidez y, lo que es más importante, una tolerancia térmica superior, pudiendo soportar temperaturas de hasta 260°C en el hotend y manteniendo la forma de las piezas impresas hasta los 95-100°C. Esto lo hace excepcional para componentes que operarán cerca de fuentes de calor o en entornos más exigentes. En las pruebas de DunaTech, hemos notado una reducción notable en la deformación (warping) en piezas largas y delgadas, lo que se traduce en una mayor precisión dimensional.
Facilidad de impresión: ¿Curva de aprendizaje?
La experiencia de impresión puede variar significativamente entre ambos, especialmente para aquellos que se inician en filamentos más allá del PLA.
- PETG: Es considerablemente más fácil de imprimir que materiales como el ABS, pero no está exento de sus peculiaridades. El «stringing» o la formación de hilos finos entre las partes de la impresión es un problema común si no se controlan bien las retracciones y la temperatura. Sin embargo, con unos ajustes básicos, la mayoría de las impresoras 3D pueden manejarlo sin mayores problemas.
- Filamento 850: Aunque comparte muchas características de impresión con el PETG, el 850 suele requerir ajustes más finos y precisos en la temperatura del hotend y la cama, así como en las retracciones. La buena noticia es que, una vez afinados estos parámetros, el acabado final suele ser más limpio, con una reducción drástica de los hilos y una mejor calidad superficial. En mi opinión, si ya dominas el PETG, el salto al 850 no será traumático, pero sí exigirá un poco más de paciencia en la calibración inicial.
Precio y disponibilidad: ¿Cuánto cuesta la mejora?
El coste es siempre un factor determinante, y aquí el PETG tiene una clara ventaja.
- PETG: Es uno de los filamentos más extendidos y, por lo tanto, fácilmente disponible en casi cualquier tienda especializada en impresión 3D, tanto online como física. Su precio promedio en España suele oscilar entre los 20 y 30 euros por kilo, dependiendo de la marca y el color.
- Filamento 850: Al ser un material más especializado y con propiedades mejoradas, su precio es superior, rondando los 40-50 euros por kilo. Además, su disponibilidad es más limitada, y a menudo se encuentra bajo marcas específicas que lo comercializan como una versión «mejorada» de PETG. En ciudades como Madrid o Barcelona, es posible que encuentres alguna tienda física que lo tenga, pero lo más probable es que tengas que recurrir a tiendas online o plataformas como AliExpress. Ojo con los tiempos de envío si lo pides desde China; aunque suelen ser fiables, pueden tardar entre 10 y 20 días en llegar a España.
Aplicaciones recomendadas: ¿Para qué sirve cada uno?
Definir los casos de uso ideales te ayudará a decidir cuál es el mejor filamento para tus impresiones 3D.
- PETG: Es perfecto para prototipos funcionales, piezas mecánicas que no estén sometidas a estrés extremo, carcasas, recipientes (es apto para contacto con alimentos en su versión virgen, aunque siempre con cautela en impresión 3D por la porosidad), y cualquier componente que necesite una buena resistencia a impactos y químicos.
- Filamento 850: Este filamento brilla en aplicaciones donde la precisión dimensional, la estabilidad bajo carga y la resistencia a altas temperaturas son críticas. Piensa en piezas para drones, componentes de maquinaria, prototipos de ingeniería, o cualquier elemento que deba mantener su forma y propiedades en entornos exigentes. Si necesitas que una pieza encaje a la perfección o que no se deforme con el calor de un motor, el 850 es tu aliado.
¿Cuándo elegir PETG? Usos y ventajas
El PETG es la opción ideal si buscas un filamento versátil, resistente y relativamente fácil de imprimir, que ofrezca un excelente equilibrio entre coste y rendimiento para una amplia gama de proyectos. Es un material que, en el taller de DunaTech, usamos a diario para la mayoría de nuestras impresiones funcionales.
Una de las principales ventajas del PETG es su gran resistencia mecánica y química, superando al PLA en durabilidad y flexibilidad. Esto lo hace perfecto para piezas que necesitan soportar un cierto nivel de estrés o que estarán expuestas a agentes externos. Por ejemplo, si estás imprimiendo piezas para exteriores, como soportes para cámaras de vigilancia, jardineras o componentes para sistemas de riego, el PETG aguantará mucho mejor las inclemencias del tiempo y la radiación UV que el PLA. Además, su buena adherencia entre capas contribuye a crear objetos muy robustos.
En cuanto a la facilidad de uso, el PETG se sitúa en un punto intermedio. Es más indulgente que el ABS o el Nylon, pero requiere un poco más de atención que el PLA. Los problemas de stringing son los más comunes, pero con una buena calibración de las retracciones (distancia y velocidad) y una temperatura de impresión adecuada (normalmente entre 230-245°C), se pueden minimizar. La adherencia a la cama caliente es excelente, a veces incluso demasiado buena, por lo que una capa de laca, barra de pegamento o cinta Kapton es recomendable para evitar dañar la superficie de impresión al retirar la pieza. Para proyectos de prototipado rápido donde se necesita una pieza funcional y duradera sin la complejidad de materiales más avanzados, el PETG es, sin duda, el mejor filamento para tus impresiones 3D.
Aquí tienes una opción de PETG que hemos probado y nos ha dado buenos resultados:
¿Cuándo elegir Filamento 850? Rendimiento superior
El filamento 850 es la elección superior cuando tus proyectos demandan la máxima precisión, estabilidad dimensional y una resistencia térmica que el PETG estándar no puede ofrecer. Si bien es cierto que su precio es más elevado y requiere una calibración más meticulosa, las ventajas que aporta en aplicaciones críticas justifican plenamente esta inversión.
La principal fortaleza del 850 reside en su capacidad para soportar temperaturas más altas sin deformarse, lo que lo hace idóneo para piezas que estarán expuestas a entornos cálidos, como componentes dentro de un compartimento de motor, carcasas para electrónica que genere calor, o incluso piezas funcionales para maquinaria industrial. En el taller, hemos utilizado el 850 para imprimir soportes personalizados para herramientas que se usan en ambientes de alta temperatura, y el rendimiento ha sido impecable. Su mayor rigidez también se traduce en piezas con menos flexión, lo cual es crucial para tolerancias ajustadas y ensamblajes precisos.
Otro punto a favor del filamento 850 es su menor tendencia al warping en comparación con el PETG, especialmente en piezas grandes. Esto se debe a su menor coeficiente de expansión térmica. Aunque sigue siendo recomendable usar una cama caliente (idealmente a 90-100°C) y, si es posible, una impresora cerrada, el riesgo de que las esquinas de tus impresiones se levanten es significativamente menor. Esto se traduce en menos impresiones fallidas y un ahorro de material y tiempo a largo plazo. Si eres un ingeniero, un diseñador de productos o simplemente un entusiasta que busca llevar sus impresiones 3D al siguiente nivel de rendimiento y fiabilidad, el 850 es el mejor filamento para tus impresiones 3D en esos escenarios exigentes. En mi experiencia, la inversión inicial en tiempo de calibración se recupera con creces en la calidad final de las piezas.
Aquí te dejamos una opción de filamento 850 que hemos usado con éxito en DunaTech:
Errores comunes al imprimir con PETG y Filamento 850 y cómo solucionarlos
Incluso los filamentos más avanzados pueden presentar desafíos, y tanto el PETG como el filamento 850 tienen sus propias peculiaridades. Conocer los problemas comunes y sus soluciones te ahorrará muchos dolores de cabeza y material.
Problemas comunes con PETG
El PETG es un material fantástico, pero a veces puede ser un poco «pegajoso» y propenso a algunos fallos si no se ajusta correctamente.
- Stringing excesivo (hilos): Este es, con diferencia, el problema más frecuente con el PETG. Se manifiesta como finos hilos de plástico entre las partes de tu impresión.
- Síntoma: Hilos finos y telarañas por toda la pieza.
- Causa: Temperatura del hotend demasiado alta, retracción insuficiente o velocidad de retracción incorrecta.
- Solución:
- Temperatura: Prueba a reducir la temperatura del hotend en incrementos de 5°C (por ejemplo, de 240°C a 235°C o incluso 230°C). Cada filamento y cada impresora son un mundo, así que experimenta.
- Retracción: Aumenta la distancia de retracción (por ejemplo, de 4mm a 6mm para extrusores Bowden, o de 0.5mm a 1mm para extrusores directos). También puedes aumentar ligeramente la velocidad de retracción (por ejemplo, de 40mm/s a 60mm/s).
- Flujo (Flow): A veces, un flujo ligeramente reducido (95-98%) puede ayudar a controlar el exceso de material que contribuye al stringing.
- Adherencia excesiva a la cama: El PETG se adhiere muy bien, a veces demasiado, lo que puede dificultar la retirada de la pieza o incluso dañar la superficie de la cama.
- Síntoma: La pieza está pegada a la cama y es imposible retirarla sin fuerza excesiva, o se lleva consigo trozos de la superficie de impresión.
- Causa: Cama caliente demasiado alta, falta de capa de separación.
- Solución:
- Cama caliente: Reduce la temperatura de la cama en 5-10°C (por ejemplo, de 80°C a 70-75°C).
- Capa de separación: Utiliza una capa fina de laca para el pelo (tipo Nelly), una barra de pegamento (tipo Pritt) o cinta Kapton. Estas actúan como una barrera que permite una buena adherencia durante la impresión, pero facilita la liberación una vez que la cama se enfría. ¿No sabes cómo usarla? Mira nuestra guía sobre cinta Kapton.
- Deformación (Warping) en piezas grandes: Aunque menos propenso que el ABS, el PETG puede deformarse en piezas con bases grandes si no se controla el entorno.
- Síntoma: Las esquinas de la pieza se levantan de la cama durante la impresión.
- Causa: Corrientes de aire frío, enfriamiento desigual de la pieza.
- Solución:
- Caja de impresora: Mantén la impresora en un ambiente cerrado, como una caja de acrílico o un mueble, para evitar corrientes de aire.
- Ventilador de capa: Reduce la velocidad del ventilador de capa, especialmente para las primeras capas, o incluso apágalo si la pieza no tiene voladizos pronunciados. Un enfriamiento demasiado rápido puede causar tensiones y warping.
- Brim/Raft: Utiliza un brim o un raft en tu laminador para aumentar la superficie de contacto con la cama y mejorar la adherencia.
Problemas comunes con el Filamento 850
El filamento 850, al ser un material de alto rendimiento, exige una mayor precisión en los ajustes, pero sus problemas suelen ser más predecibles.
- Adherencia deficiente a la cama: A pesar de su menor warping, si la cama no está a la temperatura adecuada, la primera capa puede no pegarse bien.
- Síntoma: La primera capa no se adhiere o se despega fácilmente.
- Causa: Temperatura de la cama insuficiente, cama sucia o mal nivelada.
- Solución:
- Temperatura de la cama: Asegúrate de que la cama caliente esté a una temperatura de 90-100°C. Para el 850, una temperatura más alta es a menudo beneficiosa.
- Limpieza y nivelación: Limpia la cama con alcohol isopropílico y asegúrate de que esté perfectamente nivelada.
- Adhesivo: Una fina capa de laca o barra de pegamento también puede ser muy útil para garantizar una adherencia perfecta.
- Extrusión inconsistente o atascos: Debido a su mayor rigidez y temperatura de fusión, puede ser más propenso a atascos si los ajustes no son correctos.
- Síntoma: El filamento no sale de forma continua, la extrusión es irregular o el hotend se atasca.
- Causa: Temperatura del hotend demasiado baja, velocidad de impresión excesiva, boquilla parcialmente obstruida.
- Solución:
- Temperatura del hotend: Aumenta la temperatura del hotend hasta el rango superior recomendado (250-260°C). El 850 necesita más calor para fluir correctamente.
- Velocidad de impresión: Reduce la velocidad de impresión, especialmente para las primeras capas y los perímetros.
- Boquilla: Asegúrate de que la boquilla esté limpia y sin obstrucciones. Considera usar boquillas de acero endurecido si imprimes mucho con materiales abrasivos, aunque el 850 no es especialmente abrasivo.
- Disponibilidad limitada y precio: Este no es un problema de impresión per se, pero sí un factor a considerar.
- Síntoma: Dificultad para encontrar el filamento o precios elevados.
- Causa: Es un filamento más especializado.
- Solución:
- Compra online: AliExpress suele tener opciones confiables y a veces mejores precios, aunque con tiempos de envío más largos. Busca vendedores con buenas valoraciones.
- Planificación: Si tienes un proyecto crítico, planifica la compra con antelación para evitar quedarte sin material.
Preguntas frecuentes sobre filamentos PETG y 850
Aquí respondemos a algunas de las dudas más comunes que surgen al comparar el PETG y el filamento 850.
¿Qué ventajas tiene el 850 sobre el PETG estándar?
El filamento 850 se distingue principalmente por su mayor rigidez y una tolerancia térmica superior, lo que significa que las piezas impresas pueden soportar temperaturas más elevadas (hasta 95-100°C) sin deformarse. Además, presenta una menor tendencia al warping en piezas grandes y ofrece un acabado superficial generalmente más limpio y preciso, ideal para componentes de ingeniería.
¿Es más complicado imprimir con 850 que con PETG?
Sí, en general, el filamento 850 requiere una calibración más precisa y ajustes más finos en la impresora, especialmente en las temperaturas del hotend y la cama, así como en los parámetros de retracción. Si eres principiante o buscas una experiencia de impresión más sencilla, el PETG será más indulgente y fácil de manejar, mientras que el 850 es para usuarios con un poco más de experiencia.
¿Cómo reconocer si un filamento PETG es de buena calidad?
Para identificar un PETG de buena calidad, busca marcas reconocidas en el mercado que tengan buena reputación. Verifica que el filamento tenga un diámetro consistente (la variación ideal debe ser menor a ±0.02 mm) y que venga bien sellado al vacío con una bolsa desecante para evitar la humedad. Un filamento húmedo causará burbujas y una mala calidad de impresión.
¿Puedo usar el mismo perfil de impresión para PETG y 850?
No es recomendable. Aunque comparten similitudes, el filamento 850 requiere temperaturas de hotend y cama ligeramente más altas, y a menudo ajustes de retracción diferentes para evitar el stringing y asegurar una buena adherencia. Es mejor crear un perfil de impresión específico para cada tipo de filamento y realizar pruebas de calibración.
¿El filamento 850 es apto para contacto con alimentos?
Al igual que el PETG estándar, el filamento 850 en su estado virgen es generalmente considerado seguro para contacto con alimentos. Sin embargo, las piezas impresas en 3D tienen una superficie porosa que puede albergar bacterias y son difíciles de limpiar a fondo. Por tanto, no se recomienda para aplicaciones alimentarias a largo plazo o que requieran esterilización, a menos que se aplique un recubrimiento apto para alimentos.
Conclusión
Después de un análisis exhaustivo y muchas horas de pruebas en el taller de DunaTech, podemos afirmar que tanto el PETG como el filamento 850 son materiales excelentes, cada uno con su nicho y sus puntos fuertes. Si buscas un filamento versátil, robusto y relativamente fácil de usar para la mayoría de tus proyectos funcionales y prototipos, el PETG estándar es un chollo y una apuesta segura. Ofrece una resistencia mecánica y química fantástica a un precio muy competitivo, convirtiéndose en el caballo de batalla para muchos entusiastas y profesionales.
En cambio, si tus proyectos demandan la máxima precisión, una estabilidad dimensional superior y, sobre todo, una resistencia a temperaturas elevadas que el PETG no puede alcanzar, entonces el filamento 850 es, sin duda, la inversión que vale la pena. Su rendimiento superior en entornos exigentes y su menor tendencia al warping lo hacen indispensable para piezas críticas y aplicaciones de ingeniería. En DunaTech, usamos PETG para impresiones rápidas y prototipos generales, y reservamos el 850 para componentes donde cada milímetro cuenta y la fiabilidad térmica es primordial. La elección final dependerá siempre de las necesidades específicas de tu proyecto y de tu nivel de experiencia, pero con esta guía, esperamos haberte dado las herramientas para elegir el mejor filamento para tus impresiones 3D.
— El equipo de DunaTech


