AMD Ryzen 5 2400G 3,6 GHz : reste-t-il un bon choix en 2026 ?

AMD Ryzen 5 2400G 3.6 GHz: ¿Sigue siendo una buena opción en 2026?

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Introducción

En DunaTech, nos encanta revisitar componentes que en su día fueron estrellas, y el AMD Ryzen 5 2400G 3,6 GHz es uno de ellos. Lanzado en 2018, este procesador se ganó el corazón de muchos por su innovadora combinación de CPU y GPU integradas, ofreciendo una solución económica para montar un PC funcional sin necesidad de una tarjeta gráfica dedicada. La pregunta que nos planteamos hoy, en pleno 2026, es crucial: ¿sigue siendo una opción válida o ha quedado relegado al olvido? Hemos puesto a prueba este veterano en nuestro laboratorio, sometiéndolo a juegos actuales y aplicaciones de productividad para ofrecerte una respuesta clara y detallada. Si estás pensando en adquirir uno de segunda mano o quieres exprimir el que ya tienes, este análisis te interesa.

Características principales del Ryzen 5 2400G

El AMD Ryzen 5 2400G es un procesador de la primera generación de APUs (Accelerated Processing Units) de AMD, basado en la arquitectura Zen+. Cuenta con 4 núcleos y 8 hilos de procesamiento, con una frecuencia base de 3.6 GHz que puede alcanzar un boost máximo de 3.9 GHz. Su principal atractivo, y lo que lo hizo tan popular, es la inclusión de gráficos integrados Radeon Vega 11, que en su momento ofrecían un rendimiento sorprendente para un chip integrado. Esto lo convertía en la elección perfecta para equipos de oficina, centros multimedia o incluso para jugar a títulos poco exigentes sin una GPU dedicada.

Ventajas principales que aún conserva:
Gráficos integrados competentes para tareas ligeras: La Vega 11 todavía puede manejar reproducción de vídeo 4K, navegación web fluida y juegos eSports a resoluciones y ajustes bajos. Es una solución todo en uno que ahorra costes.
4 núcleos / 8 hilos: Para multitarea básica, ofimática y navegación, estos núcleos siguen siendo suficientes. Permiten ejecutar varias aplicaciones simultáneamente sin grandes ralentizaciones.
Precio muy asequible en el mercado de segunda mano: Al no fabricarse ya, las unidades de segunda mano o reacondicionadas se encuentran a precios irrisorios, lo que lo convierte en una opción atractiva para presupuestos extremadamente ajustados.

Limitaciones actuales a tener en cuenta:
Arquitectura Zen+ envejecida: Comparado con las arquitecturas Zen 3 o Zen 4 actuales, Zen+ es menos eficiente energéticamente y ofrece un IPC (instrucciones por ciclo) inferior. Esto se traduce en menor rendimiento por núcleo y mayor consumo.
GPU integrada limitada para juegos modernos: Aunque la Vega 11 fue buena en su día, los juegos actuales son mucho más exigentes. Apenas podrá mover títulos AAA a 720p con ajustes muy bajos, y a menudo por debajo de los 30 FPS.
Sin soporte PCIe 4.0: Este procesador solo soporta PCIe 3.0. Esto limita el ancho de banda para tarjetas gráficas modernas y, crucialmente, para unidades SSD NVMe de última generación, que no podrán alcanzar sus velocidades máximas. Si planeas una futura actualización de GPU o almacenamiento, esto es un factor importante.

Rendimiento del AMD Ryzen 5 2400G en 2026

En 2026, el AMD Ryzen 5 2400G se enfrenta a un panorama de software mucho más exigente que en su lanzamiento. Para evaluar su capacidad real, lo hemos sometido a una serie de pruebas con juegos populares y aplicaciones de productividad. La conclusión es clara: su rendimiento es muy limitado para los estándares actuales, pero puede ser suficiente para usos muy específicos.

En el ámbito del gaming, los resultados con la gráfica integrada Vega 11 son los esperados para un chip de su edad:

  • Fortnite (1080p, ajustes bajos): Hemos obtenido entre 45-55 FPS. Es jugable, pero la experiencia no es fluida ni visualmente atractiva. Los bajones de frames son frecuentes en momentos de acción intensa.
  • Valorant (1080p, ajustes medios): Aquí el 2400G se defiende mejor, con una media de 70-80 FPS. Para juegos eSports menos exigentes, la experiencia es bastante decente, permitiendo una jugabilidad competitiva.
  • Cyberpunk 2077 (720p, ajustes mínimos): Este título moderno es un claro ejemplo de sus limitaciones, con apenas 20 FPS. Es injugable y demuestra que la Vega 11 no está diseñada para juegos AAA actuales.
  • Minecraft (1080p, ajustes medios): Con este clásico, la experiencia es sólida, superando los 60 FPS sin problemas, lo que lo hace ideal para los más jóvenes o para quienes disfruten de este tipo de juegos.

Para tareas productivas, la situación es algo mejor. Para la navegación web con múltiples pestañas, edición de documentos, hojas de cálculo y consumo multimedia (YouTube, Netflix), el Ryzen 5 2400G sigue siendo perfectamente funcional. Sin embargo, en cargas de trabajo más intensivas como la edición de vídeo (incluso a 1080p), renderizado 3D básico o compilación de código, sus 4 núcleos y la arquitectura Zen+ muestran sus carencias frente a procesadores modernos con más núcleos y mayor IPC. La diferencia en tiempos de procesamiento es notable, y la paciencia del usuario se pone a prueba. Si tu uso principal es este, te recomendamos encarecidamente buscar alternativas más potentes.

Compatibilidad y casos de uso realistas

El AMD Ryzen 5 2400G, a pesar de su antigüedad, sigue siendo compatible con una amplia gama de placas base AM4, lo que facilita su integración en sistemas existentes o la construcción de uno nuevo con componentes económicos. Es importante destacar que, para aprovechar al máximo su rendimiento gráfico integrado, es crucial emparejarlo con memoria RAM rápida y configurada en dual-channel. En nuestras pruebas, la diferencia entre 2400 MHz y 3200 MHz en dual-channel para la Vega 11 fue de hasta un 20-30% en FPS en algunos juegos.

¿Para quién es el Ryzen 5 2400G un buen candidato en 2026?

  • PC de oficina o estudio: Para tareas básicas como navegación, ofimática, videollamadas y consumo de contenido, es más que suficiente. Su bajo coste lo hace ideal para entornos educativos o pequeñas empresas con presupuestos ajustados.
  • Centro multimedia (HTPC): Su capacidad para reproducir contenido 4K y su bajo consumo lo hacen perfecto para un Home Theater PC. Puede manejar Kodi, Plex y otras aplicaciones sin problemas.
  • PC para juegos retro o eSports ligeros: Si tu biblioteca de juegos se limita a títulos clásicos, emuladores o juegos eSports como Valorant, CS:GO, League of Legends o Dota 2, el 2400G puede ofrecer una experiencia aceptable a 1080p con ajustes bajos.
  • Servidor doméstico básico: Para un servidor NAS o un pequeño servidor de pruebas, donde la potencia gráfica no es un factor, puede ser una solución muy económica.
  • Primer PC para niños o usuarios sin grandes exigencias: Si buscas un ordenador funcional para un niño que empieza o para un usuario que solo necesita lo básico, el 2400G es una opción de entrada muy barata.

¿Cuándo NO es una buena opción?

  • Gaming moderno (AAA): Si quieres jugar a los últimos títulos con gráficos decentes, el 2400G se quedará muy corto, incluso con una tarjeta gráfica dedicada de gama baja.
  • Edición de vídeo/foto profesional o diseño 3D: Las tareas que requieren muchos núcleos y un alto rendimiento de CPU o GPU se verán seriamente limitadas.
  • Streaming o creación de contenido intensiva: Aunque podría hacer streaming básico, la calidad y el rendimiento serían muy inferiores a los de procesadores más modernos.
  • Actualización de un PC existente con un presupuesto flexible: Si ya tienes un PC y quieres una mejora significativa, hay opciones mucho mejores en el mercado de segunda mano, como los Ryzen 3000 o 5000, que ofrecen un salto de rendimiento considerable por un poco más de dinero.

En resumen, el Ryzen 5 2400G es una elección de nicho en 2026. Su valor reside exclusivamente en su precio extremadamente bajo para un PC funcional, pero no esperes milagros en rendimiento.


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Errores comunes y soluciones

A pesar de su robustez, el AMD Ryzen 5 2400G, como cualquier componente, puede presentar ciertos problemas, especialmente con el paso del tiempo o si no se configura adecuadamente. Aquí te detallamos los errores más comunes que hemos encontrado en nuestro laboratorio y las soluciones prácticas que te ayudarán a mantenerlo funcionando correctamente.

Problema 1: Surchauffe bajo carga máxima o en juegos.
Síntomas: El PC se apaga inesperadamente, el rendimiento disminuye drásticamente (throttling), o los ventiladores giran a máxima velocidad con mucho ruido. Las temperaturas de la CPU superan los 85-90°C.
Causa: El disipador de stock (Wraith Stealth) es muy básico y puede no ser suficiente para mantener a raya las temperaturas, especialmente en cajas con poca ventilación o si la pasta térmica está seca.
Solución: La más efectiva es reemplazar el disipador de serie por uno de torre de gama media, como el Cooler Master Hyper 212 o el Arctic Freezer 34 eSports. En nuestras pruebas, esto redujo las temperaturas bajo carga en unos 15-20°C, permitiendo que el procesador mantuviera sus frecuencias boost por más tiempo. También es crucial revisar y reemplazar la pasta térmica cada 2-3 años. Asegúrate de que tu caja tenga un buen flujo de aire con al menos un ventilador de entrada y uno de salida.

Problema 2: FPS inestables o bajos en juegos, incluso en títulos ligeros.
Síntomas: Caídas bruscas de frames, stuttering (micro-parones), o un rendimiento general por debajo de lo esperado para la Vega 11.
Causa: Esto suele deberse a una configuración incorrecta de la memoria RAM o a drivers gráficos desactualizados. La Vega 11 depende en gran medida de la velocidad de la RAM.
Solución:

  1. Verifica la RAM: Asegúrate de que la memoria RAM está configurada en dual-channel y funcionando a su máxima velocidad (XMP/DOCP activado en la BIOS). La velocidad ideal para el 2400G es 3000-3200 MHz.
  2. Actualiza drivers: Descarga siempre los últimos drivers de gráficos Radeon directamente desde la página web de AMD. Los drivers de Windows Update a menudo están desactualizados.
  3. Ajustes gráficos: Reduce los ajustes gráficos del juego al mínimo y desactiva efectos como sombras complejas, anti-aliasing oclusión ambiental.
  4. Asignación de VRAM: En la BIOS, puedes aumentar la cantidad de VRAM asignada a la Vega 11 (normalmente hasta 2GB). Esto puede mejorar el rendimiento en algunos títulos.

Problema 3: Lentitud general del sistema o en tareas multitarea.
Síntomas: El sistema tarda en responder, las aplicaciones se abren lentamente, o cambiar entre programas es tedioso.
Causa: Poca memoria RAM, un disco duro HDD como unidad principal, o demasiados programas ejecutándose en segundo plano.
Solución:

  1. Aumenta la RAM: Si tienes 8GB o menos, considera subir a 16GB (en dual-channel). La mejora en la fluidez general del sistema es notable.
  2. Usa un SSD: Si aún usas un HDD para el sistema operativo, un SSD SATA 2.5″ (o NVMe si tu placa lo soporta, aunque el 2400G solo sea PCIe 3.0) es la mejora más impactante que puedes hacer. La velocidad de carga del sistema y las aplicaciones se disparará.
  3. Optimiza el inicio: Deshabilita programas innecesarios que se inician con Windows.
  4. Reinstala Windows: Una instalación limpia de Windows puede resolver problemas de rendimiento acumulados con el tiempo.

Problema 4: Problemas de compatibilidad con Windows 11.
Síntomas: El instalador de Windows 11 indica que el hardware no es compatible, o el sistema funciona inestable después de la instalación.
Causa: El 2400G no cumple oficialmente con todos los requisitos de Windows 11 (principalmente TPM 2.0 y Secure Boot pueden no estar activados por defecto).
Solución:

  1. Activa TPM 2.0 y Secure Boot: Accede a la BIOS/UEFI de tu placa base y busca las opciones para activar «fTPM» (Firmware TPM) y «Secure Boot». La ubicación exacta varía según el fabricante de la placa.
  2. Métodos de instalación alternativos: Si sigues teniendo problemas, existen métodos no oficiales para instalar Windows 11 en hardware no soportado, aunque DunaTech recomienda siempre usar hardware compatible para una experiencia óptima y segura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿El AMD Ryzen 5 2400G es compatible con Windows 11?

Sí, el Ryzen 5 2400G es compatible con Windows 11, pero es posible que necesites activar el TPM 2.0 y Secure Boot en la BIOS de tu placa base para que el instalador de Windows 11 lo reconozca como compatible. Sin estas opciones activadas, el sistema operativo podría negarse a instalarse o funcionar de forma inestable.

¿Vale la pena comprar un Ryzen 5 2400G en 2026?

Solo si tu presupuesto es extremadamente limitado (menos de 50-60€ por el procesador) y tus necesidades se restringen a tareas básicas de ofimática, navegación web, consumo multimedia o juegos eSports muy ligeros. Para cualquier otra cosa, especialmente gaming moderno o tareas exigentes, te recomendamos invertir en opciones más actuales como los Ryzen 5 5600G o incluso un Ryzen 3 3200G de segunda mano, que ofrecen un mejor rendimiento por un coste no mucho mayor.

¿Qué placas base son compatibles con el Ryzen 5 2400G?

El Ryzen 5 2400G utiliza el socket AM4, por lo que es compatible con la mayoría de placas base AM4. Sin embargo, para un mejor rendimiento y compatibilidad con futuras actualizaciones de RAM o almacenamiento, recomendamos placas base con chipset B450 o B550. Asegúrate de que la BIOS de la placa base esté actualizada para soportar este procesador, especialmente si es un modelo más reciente.

¿Qué tipo de memoria RAM es mejor para el Ryzen 5 2400G?

Para el Ryzen 5 2400G, la memoria RAM es crucial, especialmente para el rendimiento de la gráfica integrada Vega 11. Se recomienda encarecidamente usar dos módulos de RAM (dual-channel) con una frecuencia de al menos 3000 MHz, preferiblemente 3200 MHz. Esto proporcionará el ancho de banda necesario para que la iGPU funcione a su máximo potencial, mejorando significativamente los FPS en juegos.

¿Puedo añadir una tarjeta gráfica dedicada al Ryzen 5 2400G?

Sí, puedes añadir una tarjeta gráfica dedicada al Ryzen 5 2400G. De hecho, esta es la mejor manera de mejorar drásticamente el rendimiento en juegos. Sin embargo, ten en cuenta que el procesador en sí mismo (sus 4 núcleos Zen+) actuará como un cuello de botella para tarjetas gráficas de gama media-alta o alta. Para tarjetas como una GTX 1650, RX 6400 o incluso una RX 6600, el 2400G puede ser suficiente, pero para GPUs más potentes, la CPU limitará su rendimiento.

Conclusión

El AMD Ryzen 5 2400G 3,6 GHz, en 2026, es un testimonio de la rápida evolución tecnológica. Aunque en su día fue una solución innovadora y muy popular, hoy en día sus capacidades están claramente superadas por las exigencias del software moderno. Sigue siendo una opción viable, sí, pero solo en nichos muy específicos: para usuarios con un presupuesto extremadamente limitado que buscan un PC funcional para tareas básicas de ofimática, navegación, consumo multimedia o juegos eSports muy ligeros. Si tu objetivo es el gaming moderno, la edición de contenido o cualquier tarea que requiera un rendimiento sostenido, te recomendamos encarecidamente invertir en opciones más actuales. En DunaTech, siempre apostamos por la mejor relación calidad-precio, y en este caso, el 2400G solo la ofrece en el extremo más bajo del espectro. Para una experiencia más satisfactoria y duradera, procesadores como el Ryzen 5 5600G o incluso los Ryzen 3000 de segunda mano ofrecen un salto cualitativo enorme por una inversión no mucho mayor.

— El equipo DunaTech

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